Biografía
Irene Yolanda López Fernández

Soy madrileña del 68. Desde niña me ha gustado dibujar, escribir y la fotografía, así como contar historias. Mi vida ha estado muy marcada por mi estrecha unión con la sierra madrileña, donde he tenido casa vacacional desde niña. El contacto con los prados verdes, los ríos y lagos, los bosques, las montañas, el sonido del viento, así como el contacto con el mar, durante periodos cortos de vacaciones, han dejado una huella imborrable en mi memoria y en mi instinto primario, la libertad. El agua es sin duda mi medio, me encanta nadar, sobre todo en el mar. Estudié Derecho (UCM) y durante el último curso estuve haciendo prácticas como pasante en un despacho de abogados de Madrid, especializado en el derecho penal, donde estuve ejerciendo entre 1993 y 1997.

Quería formarme un poco más, así que estudié un curso de creación de empresas en general y de turismo. En mi trayectoria como abogada free-lance (1993-2015) he tenido mi despacho y he colaborado con diversos despachos de abogados, en derecho laboral, derecho de familia y extranjeria. Actualmente estoy colegiada en el Colegio de Abogados de Madrid, aunque no ejerzo.

Como curiosa, además de amante de la naturaleza y los animales, me hice educadora medioambiental por puro placer y trabajé durante dos años (2010-12) como agente de desarrollo local en el municipio donde resido actualmente (Fresnedillas de la Oliva) en la sierra oeste de Madrid, gestionando el Museo Lunar y del Centro de Interpretación de la Naturaleza. Aunque soy de letras, llegué a estudiar unos cursos sobre biología marina y cetáceos por la pasión que siento por estos colosales del mar. He navegado en varias goletas de avistamiento de cetáceos y he colaborado en educación ambiental en campañas de mar.

El emprendimiento también corre por mi venas, así que no me pude resistir a tener un negocio de hostelería, una cafetería/pastelería muy coqueta, que me hubiera encantado que fuera café/biblioteca.

«28 lunas» (2020) es mi primer libro recopilatorio de poemas, relatos cortos y fotografías en blanco y negro, y espero que no sea el último. Este libro es un sueño hecho realidad. Tengo casi terminado otro poemario, titulado «Mil olas para Elan», y estoy escribiendo una saga de novela juvenil de ficción. Ambos estarán estarán publicados en breve.

Actualmente estudio un master en Redacción Digital, para dedicarme a escribir, que es mi pasión.

Es un viaje, con una mirada femenina, a través de las emociones y de nuestra naturaleza salvaje.

Ultimos proyectos
28 Lunas

El juego y la conexión particular que la autora siente como mujer con la luna es el fiel reflejo de 28 lunas donde surge su personalidad de forma espontánea y se mezcla con la intuición, con lo salvaje, con los amantes, el amor y el desamor, la pasión, el alma, la naturaleza en forma de bosques y mares, los barcos, los atardeceres, el nacimiento y la muerte, las estaciones, lo ancestral, y la libertad. La conexión con nuestra parte salvaje, con el instinto más primario, queda reflejado especialmente en el poema «Et lupus» que en latín significa «Loba» y en el relato corto titulado «Otra vida bajo el mar», donde los lobos y los mamíferos marinos la inspiran y la conectan con lo indómito. Por ello, tienen un lugar de reconocimiento de honor en esta recopilación. Todo lo que la mueve en el mundo es una constante en este poemario.
Se define como una gran observadora de la vida en general, siendo la fotografía otra de sus formas de expresión y el fiel reflejo de su ojo fotográfico. Este es el motivo que la ha llevado a conectar cada poema o relato con una fotografía.

Se ha sentido inspirada y es un referente para ella el libro Mujeres que corren con lobos de Clarissa Pinkola. No ha podido dejar de hacer mención a dos frases, entre las muchas significativas de su libro, porque la ayudaron a encontrarse en un tiempo en el que estuvo totalmente perdida.
«La loba, la vieja, la que sabe, está dentro de nosotras. Florece en la más profunda psique del alma de las mujeres, la antigua y vital Mujer Salvaje. Ella describe su hogar como ese lugar en el tiempo donde el espíritu de las mujeres y el espíritu de los lobos hacen contacto. Es el punto donde el Yo y el Tú se besan, el lugar donde las mujeres corren con los lobos».
«Para amar a una mujer, el hombre tiene que amar también su naturaleza indómita».

Por último, su espíritu libre la ha definido como una persona que se ha guiado mucho por su naturaleza instintiva y a veces por la racional, y a la que no le gusta etiquetarse, ni formar parte de ningún movimiento extremista. Esta obra es impersonal. En palabras de la autora: «creo que la igualdad entre hombres y mujeres se forja haciendo camino en común». Los hombres que han dejado huella en su vida, reflejados en esta recopilación, han sacado su lado más místico y son los que la han hecho amar a pecho descubierto, a los que considera también sus maestros.

 

Es un viaje, con una mirada femenina, a través de las emociones y de nuestra naturaleza salvaje.