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    Juan Luis Quintana Moraira

ISBN: 978-84-17779-05-4
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El fin del corso berberisco en el Mediterráneo

por: Juan Luis Quintana Moraira

La primera reacción del oyente al escuchar que la muerte del Corso Berberisco se produjo en el siglo XIX suele ser siempre la misma: “¿Ah, todavía había piratas?”. No solo había “piratas”, sino que en algunos momentos de aquellos primeros treinta años de siglo mostraron un estado de forma que recordaba a sus mejores tiempos. No mucha gente lo sabe. Para la mayoría, las historias de piratas son casi como cuentos para niños, pero fueron muy reales. Y su presencia estuvo ligada a la historia del Mar Mediterráneo durante siglos, de tal manera que no podría entenderse el uno sin el otro.

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Juan Luis Quintana es doctor en Historia con la tesis “Los últimos años del corso berberisco(1815-1830)” y profesor de Educación Secundaria en el IES Isaac Newton de Madrid. Ha colaborado en varias publicaciones y actualmente está enfocado en dos campos de investigación: el expolio del patrimonio medieval gallego y las repercusiones de la Guerra Fría en España.

“Da igual a qué bando le hayas dado tu apoyo o en qué parte de la clasificación hayas puesto a unos o a otros, la verdad es que a la Historia no le importa tu opinión. Ni siquiera te la ha pedido”.
Obras de Juan Luis Quintana Moraira
Sobre este libro
Detalles

ISBN: 978-84-17779-05-4
Título: El fin del corso berberisco en el Mediterráneo
Fecha: 2019
Páginas: 176

Sinopsis La primera reacción del oyente al escuchar que la muerte del Corso Berberisco se produjo en el siglo XIX suele ser siempre la misma: “¿Ah, todavía había piratas?”. No solo había “piratas”, sino que en algunos momentos de aquellos primeros treinta años de siglo mostraron un estado de forma que recordaba a sus mejores tiempos. No mucha gente lo sabe. Para la mayoría, las historias de piratas son casi como cuentos para niños, pero fueron muy reales. Y su presencia estuvo ligada a la historia del Mar Mediterráneo durante siglos, de tal manera que no podría entenderse el uno sin el otro. Los corsarios berberiscos del norte de África y el desenlace de su historia en 1830 significan también algo más. Nos recuerdan que no hay finales cerrados de antemano, que a veces los acontecimientos se precipitan sin razón aparente y que la explicación causal sucede siempre a posteriori.