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    Pedro Belmonte Diaz

ISBN: 978-84-17396-91-6
Categoría:

Manos de tierra

por: Pedro Belmonte Diaz

En una tierra árida y apenas explotada, la pobreza abundaba por las tierras de Níjar, un municipio de la provincia de Almería. La siega del trigo y la cebada era el único trabajo que daba de comer a unas pocas familias que no habían emigrado a otras provincias mas industrializadas u otros países.

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Nacido en Barranquete  en 1971, municipio de Nijar, Almería, empezó a trabajar a la temprana edad de trece años en la agricultura. realizo el servicio militar en Ceuta conduciendo carros de combate. Sin estudios. EN 2009 publicó “El pastor de kriptor” poco después “Los cuentos de Raimond".
Obras de Pedro Belmonte Diaz
Sobre este libro
Detalles

ISBN: 978-84-17396-91-6
Título: Manos de tierra
Fecha: 2018
Páginas: 264

Sinopsis En una tierra árida y apenas explotada, la pobreza abundaba por las tierras de Níjar, un municipio de la provincia de Almería. La siega del trigo y la cebada era el único trabajo que daba de comer a unas pocas familias que no habían emigrado a otras provincias mas industrializadas u otros países. Independientemente de la edad de los componentes de la familia, que a menudo eran muy pequeños, trabajaban de sol a sol en las fincas que que se convertían en autenticos infiernos en pleno verano. Los niños como protagonistas de esta historia  trabajaban al lado de hombres y mujeres. Eran considerados como adultos para el trabajo y como niños para lo que interesaba ( se muy bien de lo que hablo ). Las penurias, el hambre, los problemas, hacia madurar demasiado rápido a los mas pequeños de la casa. Poco se sabe de la infancia perdida de los pequeños hombres de corta edad que sufrieron las consecuencias de una postguerra. En esta historia ficticia se cuenta lo que podría haber sido la vida de cualquier niño o niña que sufrieron las consecuencias de las circunstancias. No solo se trata de la via de dos hermanos Manuel y Carma que tuvieron que salir adelante ellos mismos, también a su padre atrapado en el alcohol. También resalta la vanidad y egoísmo de lo que se llamaban caciques, aquellos que tenían el poder de dar de comer al pueblo y que se hacían respetar por su riqueza y no por su trato respetuoso precisamente.